La mezquita rosa de Filipinas

Reconozco que en el primer momento en que he visto la imagen no he podido evitar pensar que el photoshop estaba presente: no podía ser que una mezquita, fuera del lugar que fuera, tuviera ese color rosa intenso. Así que sin muchos ánimos de encontrarla, me he puesto a buscarla. Ni qué decir la sorpresa que me he llevado al ver que era real, que existe... y que su sorprendente color no es fruto de ninguna mente calenturienta. O sí.

Es dificilísimo en muchas ocasiones incluso a pesar de la magia de Internet y de papá Google, encontrar información sobre sitios y lugares lejanos, sobre todo en pequeñas ciudades que apenas es posible ubicar en un mapa, y menos si pertenecen a países que no interesan demasiado a nadie. Si colocas el nombre de un edificio o monumento, y según el turismo, la relevancia, y el interés monetario que produzca, es posible que encuentres miles de páginas con información que muchas veces (demasiadas) están simplemente copiadas de un sitio a otro sin el menor recato. Pero hay otras ocasiones en que no encuentras nada de nada; y ese es el caso de hoy.

Las imágenes de algo más abajo corresponden a lo que es llamada Mezquita rosa de Filipinas, y cuyo nombre real es Masjid Danauk. Está situada en la localidad de Datu Saudi Ampatuan, en la provincia de Manguidanao, en Filipinas. Cuenta con algo más de veinticuatro mil habitantes, salvo cuando se produce el "ramadán" y miles de peregrinos se desplazan para orar en ella.

La mezquita es de muy reciente creación, al igual que el pueblo que se construyó el año 2003. El lugar santo fue terminado el año 2014. La idea de elevar ese monumento musulmán fue fruto de la mente de quien era su alcalde por aquel entonces, Samsudin Dimaukon, quien murió a últimos del 2016 en un enfrentamiento con la policía por un asunto de drogas, y que donó las tierras familiares en que se construyó.

Repito que la información sobre la mezquita es muy escasa, confusa, y quizás (aunque personalmente no lo entienda) por ser de reciente construcción de poco o nulo interés. Lo de su color rosa parece que viene por el sentido que se le da a ese color de amor, unión y amistad; algo así como el deseo de que toda la humanidad se lleve bien.



La mezquita rosa en todo su esplendor


El interior... también rosa


El alcalde que ordenó su construcción

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Harina de repostería ¿qué es? ¿cómo hacerla?

La harina de repostería (o harina especial de repostería) es la que generalmente se utiliza para algunos dulces (madalenas, por ejemplo). Es una harina que lleva la levadura ya incorporada, aunque ello no quiere decir que además luego, y según la receta, no tengamos que añadirle un poco más (de levadura química).

Generalmente se encuentra en grandes superficies comerciales (supermercados). No hay que confundirla con la "harina de fuerza" que es muy distinta y que casi siempre se utiliza para hacer pan.

Pero a lo mejor resulta que es domingo o festivo y no podemos ir a comprarla, por lo que, una de dos: o esperamos a mañana... o la hacemos nosotros.

Para hacer harina de repostería sólo hemos de tener en cuenta lo siguiente:

Por cada 250 grs de harina, añadir 16 grs de levadura química en polvo.

(16 grs es el equivalente a un sobre de levadura Royal)




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Historia de la peseta

Hasta el año 2002 cada país de Europa tenía su propia moneda, pero en ese año los europeos decidieron unificarlas y regirse por una sola: así nació el Euro. Hasta ese 2002 en España se comerciaba y pagaba con la Peseta.

La peseta de los últimos años (antes del euro) estaba formada por cien céntimos; era de color dorado y durante cuarenta años llevó en una de sus caras la del dictador Franco y el escudo del águila, y desde la muerte de éste en 1975, la efigie del rey Juan Carlos I y el escudo monárquico. Precisamente por su color, se le conocía como "la rubia", pero ese color dorado tiene mucha más historia.

Todo comenzó en 1808 durante la invasión francesa napoleónica. Por entonces el archiduque Carlos de Austria estaba en enfrentamiento con el francés Felipe de Borbón, y la ciudad de Barcelona (España) por orden del archiduque acuñó unas pequeñas monedas de dos reales que se llamaron "pecetas" (que en español quiere decir: piezas pequeñas. En 1868 era tal la cantidad de estas pecetas que había en circulación por todo el territorio nacional, que se adoptó como moneda oficial. Su nombre ya había derivado a pesetas. La primera moneda acuñada ya de curso nacional fue en 1869 y llevaba la leyenda "Gobierno Provisional".

Durante las monarquías de Alfonso XII y su hijo póstumo Alfonso XIII llevaron el rostro de ambos monarcas, reflejándose el paso del tiempo de dichos reyes. La primera moneda acuñada de la II República se hizo en 1933, y en ella aparecía la matrona Hispania con una rama de olivo; fue en ese momento cuando el metal fue cambiado siendo entonces cobre, aluminio y níquel. Anteriormente se acuñaban en oro y plata.

Ya terminada la Guerra Civil española (1936-1939) apareció la moneda de 25 céntimos (un cuarto de peseta), acuñada en cobre y níquel y que fue la primera que se presentó con una perforación en el centro; el único objeto de ese agujero fue el de ahorrar cuproníquel que escaseaba en la posguerra española; también en esos tiempos se retiraron de circulación todas las monedas de bronce, que después se fundieron y sirvieron para arreglar los desperfectos de las vías de los trenes.

La última moneda acuñada fue en un solemne acto oficial y es la de 100 pesetas.

En cuanto a los billetes el primero fue emitido por el Banco de España el 1 de julio de 1874, siendo de 25 pesetas. Con anterioridad eran varios los bancos que podían imprimir billetes de curso legal; durante la mencionada guerra civil y por escasez nuevamente de medios y material, se contrataron los servicios de bancos extranjeros para la obtención de papel moneda. Ya en 1940 (el 21 de octubre) el Banco de España mediante la FNMT (Fábrica Nacional de Moneda y Timbre) efectúa la primera emisión de billetes nacionales. En 1941 Franco ordena que a partir de ese momento todos los billetes y monedas españoles se acuñen en la FNMT.

Hasta que llegó el 1 de enero del año 2002, y la Peseta tuvo que convivir a la vez con el recién instaurado Euro, para finalmente el 28 de febrero de ese mismo 2002 dejar de ser de curso legal.


La peseta en papel

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Cuánto tardan los boniatos en el horno

Los boniatos (también llamados batatas) tienen unos tiempos a la hora de asarse en el horno. Y dependen de su peso.

Hasta 300 grs = 50 minutos en el horno.

De 300 a 500 grs = 1,15 horas.

De 500 a 1 kg = 1,30 horas.





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Conseguir que la miel caiga de la cuchara

Todos hemos comprobado que cuando cogemos la miel con una cuchara, cae una parte pero siempre, siempre, se queda casi la mitad... en la cuchara; y es entonces cuando con ayuda de un cuchillo, una espátula u otra cuchara, tratamos de hacer caer ese resto.

Bien, pues para que caiga prácticamente toda la miel sin problemas (y sin ponernos de los nervios), hay un truco muy sencillo: antes de meter la cuchara en la miel y cuando aún está limpia y seca... untarla con un dedo con aceite de oliva, por delante y por detrás (salvo el mango, claro está). Y ahora sí... a poner miel!.

Más fácil imposible.




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Salmón al horno

4 raciones


Salmón fresco (medio lomo de la parte de arriba)
1 cebolla
2 lonchas de jamón york
Bacon en trocitos
Aceite
Medio vasito de vino blanco
Queso rallado en hilo (el Filatto del Caserio va muy bien)


Encender el horno fuerte, precalentándolo.

El salmón tiene que ser fresco: comprar media cola de la parte de arriba que es más gruesa. Si se necesitan más raciones, comprar más trozo (el lomo entero quedará más seco porque la parte de la cola es muy fina).

Partir el trozo comprado en cuatro (ya que estamos hablando de cuatro raciones).

Picar la cebolla, el jamón york y el bacón muy pequeño.

En una sartén amplia con aceite de oliva muy caliente, sofreír la cebolla, el jamón y el bacón, dorándolo todo pero sin que se queme.

Untar una bandeja para horno algo alta (si puede ser cuadrada, mejor), con margarina/mantequilla o aceite. Poner encima el salmón ya cortado en raciones y con la piel en la base (hacia abajo). Sobre él echar el vino blanco y a continuación el sofrito de la sartén con el aceite sobrante incluído. Encima de todo espolvorear con el queso en hilo.

Introducir la bandeja a media altura del horno. Mantener dentro de 15 a 20 minutos... hasta que el queso quede dorado. Para saber cuándo está a punto, el indicador será el dorado del queso ya que el salmón se hace enseguida.

Servir caliente.


Nota:
Para recalentarlo en el caso que sobre, preferiblemente en horno suave y vigilando que el queso no se queme. No calentar en microondas porque el queso quedará blando y no crujiente y tampoco en sartén porque para ello habrá que añadir algo de aceite y quedará demasiado grasiento.





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La tumba de Herodes

El historiador judío Flavio Josefo cuenta en su libro "La guerra de los judíos" que Herodes fue enterrado en la ladera de una montaña de Herodión, muy cerca del desierto que se halla muy cerca de Jerusalén. En ese libro se describe el proceso de creación del mausoleo y cómo debió ser la fastuosa ceremonia de enterramiento, todo ello y según las escasas noticias habidas, programado por el propio Herodes.

Según el libro sagrado de los católicos, la Biblia, Herodes fue quien ordenó la matanza de los niños menores de dos años, en un intento de eliminar al que se esperaba como "Mesías" y "Rey de los judíos"... aunque no existe constancia fidedigna de tal hecho. Lo que sí hay es un paralelismo claro entre esa historia y otra narrada en el Antiguo Testamento: la que narra el episodio del faraón egipcio y Moisés niño.

Lo único real es que en la actualidad se ha encontrado una tumba en el emplazamiento citado por Flavio Josefo, que podría ser la de Herodes. Según pruebas efectuadas con el carbono-14 parece que allí fue enterrado un personaje importante; la tumba se halló vacía y repetidamente saqueada, por lo que todavía no se ha podido averiguar a quién pertenecía. Los restos hallados de lo que en un principio fue un sarcófago de unos dos metros y medio de largo, indican la importancia de a quien contuvo.


Herodes


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Cómo ablandar la sepia, calamar y pulpo

Cuando compramos sepia, calamar o pulpo, si no hacemos algo previamente a cocinarlo, lo más probable es que nos quede duro... y cuando digo duro quiero decir casi incomible.

Para evitar que nuestro delicioso plato quede en un sonado fracaso hay un par de cosas que tenemos que hacer un poco antes de guisarlo.

En primer lugar y después de limpiarlo como si lo fuéramos a cocinar ya, lo congelaremos. Es conveniente que esté en el congelador un par de días. Pasado ese tiempo, lo sacamos, metemos en el frigorífico y lo descongelamos con normalidad. Cuando ya esté como cuando lo compramos, lo cocinaremos.

El congelarlo es para que se rompan los nervios, que son los que luego harán que esté duro sin remisión.

Lo guisamos a nuestro gusto pero... añadiremos, al principio de la cocción, un tapón de corcho limpio y sin estrenar (que tampoco tenga ningún tipo de plástico) al caldo y lo dejaremos allí hasta que vayamos a emplatar, momento en que sacándolo lo desecharemos. El por qué de ese tapón de corcho es porque golpeará constantemente a la sepia, pulpo o calamar, terminando de ablandarle.


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Por qué te sienta mal el salmorejo y el gazpacho andaluz?

Hay personas (me incluyo) que sin entender por qué, nos hace daño tanto el salmorejo como el gazpacho andaluz. Y cuando digo que nos sienta mal no bromeo; yo he padecido ese problema durante toda mi vida, hasta tal punto que tuve que prescindir de comer ambos.

Sé que es algo raro lo que cuento: personalmente no conozco a nadie que no pueda comerlos (con lo ricos que están), por eso al encontrar la solución quiero compartirlo con quien pase por aquí buscando esa solución.

El truco no es mío, si no de la ganadora de MasterChef de hace un par de años, Begoña Rodrigo, a quien se lo escuché en un programa suyo. Toda mi gratitud a su generosidad.

Pues la solución al problema es sencillísimo: pelar el pimiento. Da igual si se pone rojo, verde o amarillo, y si es un trozo o uno entero. Pelarlo. Con un pelador de patatas... pelarlo. Pero eso sí: no dejar absolutamente nada de piel; eso es muy importante.

Me gustaría saber que le ha servido a alguien, como me ha servido a mí. Porque ahora estoy tomando salmorejo (el gazpacho... aún no he probado), todos los días.

Si alguien necesita una receta de salmorejo facilita, aquí hay una.


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