Salmón al horno

4 raciones


Salmón fresco (medio lomo de la parte de arriba)
1 cebolla
2 lonchas de jamón york
Bacon en trocitos
Aceite
Medio vasito de vino blanco
Queso rallado en hilo (el Filatto del Caserio va muy bien)


Encender el horno fuerte, precalentándolo.

El salmón tiene que ser fresco: comprar media cola de la parte de arriba que es más gruesa. Si se necesitan más raciones, comprar más trozo (el lomo entero quedará más seco porque la parte de la cola es muy fina).

Partir el trozo comprado en cuatro (ya que estamos hablando de cuatro raciones).

Picar la cebolla, el jamón york y el bacón muy pequeño.

En una sartén amplia con aceite de oliva muy caliente, sofreír la cebolla, el jamón y el bacón, dorándolo todo pero sin que se queme.

Untar una bandeja para horno algo alta (si puede ser cuadrada, mejor), con margarina/mantequilla o aceite. Poner encima el salmón ya cortado en raciones y con la piel en la base (hacia abajo). Sobre él echar el vino blanco y a continuación el sofrito de la sartén con el aceite sobrante incluído. Encima de todo espolvorear con el queso en hilo.

Introducir la bandeja a media altura del horno. Mantener dentro de 15 a 20 minutos... hasta que el queso quede dorado. Para saber cuándo está a punto, el indicador será el dorado del queso ya que el salmón se hace enseguida.

Servir caliente.


Nota:
Para recalentarlo en el caso que sobre, preferiblemente en horno suave y vigilando que el queso no se queme. No calentar en microondas porque el queso quedará blando y no crujiente y tampoco en sartén porque para ello habrá que añadir algo de aceite y quedará demasiado grasiento.


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